viernes, 15 de noviembre de 2013

Críticas Exprés: Woody Allen

Otro día más volvemos con nuestra sección semanal de críticas, esas que te leerías tomando un café, mientras haces un descanso en el trabajo, o durante el tiempo que hacemos que "estudiamos". 

Esta semana, con motivo del estreno de la última película del neoyorquino Woody Allen hemos decidido dedicárselo a él, porque se lo merece y porque su trayectoria cinematográfica es tan amplia que ha hecho tremendas creaciones maravillosas para la gran pantalla. Son tantos sus éxitos que hemos decidido recopilarlo a las que consideramos más importantes, y las que más nos gustan a nosotros para que si no conoces al flamante director, te animes y sea el momento de conocerlo más gracias a sus películas.

- Toma el dinero y corre (1969)






Comedia de 1969. Uno de los primeros largometrajes de Allen que se enmarca en una época en la que enfocó su cine casi plenamente a la comedia (¿Qué tal, Pussycat?, Bananas, Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar o El Dormilón). En esta ocasión, la película narra la historia de Virgil Starkwell, un delincuente absolutamente fracasado en todos sus intentos de llevar una vida estructurada, o no tanto. Llama la atención que, si bien el filme no deja de ser una historia de vida, con un orden cronológico y hasta un narrador, se sirve de entrevistas a psicólogos, profesores, a los propios padres (en una genial caracterización para no ser reconocidos) como apoyos, como esqueleto, para contar la vida de Virgil.

Si bien al principio la historia sabe contener su humor rebosante merced a su narrador en off, a partir de la segunda mitad termina convirtiéndose en una absoluta comedia de lo absurdo. Donde antes había unos geniales gags (el momento del violoncello), hay después situaciones surrealistas y comedia desbordada. Minicrítica por Iván Carrascal

Nota: 7,7/10


- Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo pero no se atrevió a preguntar (1972) 




En 1972, unos años después de Toma el dinero y corre, y Bananas mediante, Allen nos cuenta una nueva comedia y que podría decirse que da cierre a su época más surrealistamente cómica, puesto que, después, se observa en su filmografía un, llamémoslo giro, a filmes más “serios” (Annie Hall, Manhattan).

De nuevo hablamos de una comedia “típica” de Allen, repleta de surrealismo y apoyada, como no, en un brillante guión y diálogos, como elementos comunes y clásicos de todas sus comedias en esta etapa. Sin embargo, sí existe un aspecto plenamente innovador en esta pieza: no es un largometraje como tal. Se divide en siete, digamos sketches, o capítulos, con la temática sexual como fondo para contar historias y situaciones de lo más delirante: un doctor enamorado de una oveja, un tv show fetichista, un pecho gigante creado por un científico loco, una noche de amor contada desde la perspectiva de un espermatozoide... Genial. Minicrítica por Iván Carrascal

Nota: 7,2/10


-La última noche de Boris Grushenko (1975) 





En 1975 justo antes de Annie Hall, película que le lanzaría a la fama de forma mediatica tras ganar cuatro premios Oscar, el genial Woody Allen estrenaba La última noche de Boris Grushenko. Siguiendo la estela de Bananas o El Dormilón (películas no incluídas aquí pero igual de imprescindibles) el director neoyorkino tocaba el punto álgido de la comedia absurda con este film.

Titulada originalmente como Love And Death, nos traslada a la Rusia del siglo XIX, donde Boris Grushenko, obligado por su familia,  se alista en el ejército para luchar contra la Francia napoleónica e, inexplicablemente, se convierte en un héroe de guerra. Y, a pesar de ser un pacifista convencido, llegará a tener en sus manos el destino de Europa.

En realidad el argumento es un pretexto para desarrollar los temas fetiche de Allen, son el sexo, la religion y la muerte en clave de comedia absurda donde te resultará imposible no soltar una carcajada. Película imprescindible para los amantes de la comedia y una de mis preferidas. Minicrítica por José Ruiz.

Nota: 8,7/10


-Annie Hall (1977) 




Excelente película de Woody Allen que significó un giro en su carrera cinematográfica, hasta ese momento marcada por obras de mayor carácter cómico y un contenido y estructura menos elaborado. Se trata de una de las películas de Woody Allen mejor acogidas por Hollywood en toda su carrera ya que obtuvo cuatro premios Óscar.

Alvy Singer (Woody Allen), un cómico neoyorquino, en tratamiento psicoanalítico, divorciado en dos ocasiones y reacio a comprometerse, conoce a Annie Hall (Diane Keaton), una joven originaria de Wisconsin, aspirante a cantante, y de personalidad insegura. Pronto comienzan una relación. Autopsia de una relación sentimental y profunda reflexión en clave cómica sobre la naturaleza de las relaciones personales. 

La película esta construida sobre un brillante guión de Woody Allen y Marshall Brickman. Destaca igualmente la estructura narrativa de la obra que huye de un planteamiento lineal y combina presente, pasado y futuro, integrando referencias relativas, tanto a las experiencias vividas por ambos personajes, como a las diferentes etapas de su propia relación.

La película se desarrolla en clave de una comedia brillante mezclada con escenas de reflexión más pausada que permiten dar más credibilidad al contenido sustancial que se pretende abordar. El color, la fotografía y la música, contienen múltiples referencias al paso del tiempo, los recuerdos de la infancia o la experiencia vivida que evocan la nostalgia en el espectador. 

Annie Hall supone el inicio de una nueva etapa en la obra del autor y a su vez se convirtió la primera obra de la llamada trilogía romántica de Nueva York, completada con otras dos magnificas películas del director neoyorquino; "Manhattan" (1979) y "Hannah y sus Hermanas" (1986). Minicrítica realizada por Elena Solís

Nota: 9,8/10

-Manhatthan (1979) 





Este largometraje es considerado por muchos de los críticos del cine como la mejor película del director. La película hace una radiografía completa de la ciudad de los rascacielos y a la Gran Manzana, aquella que tiene enamorado a Allen, además esta es el primer trabajo del autor grabado en Blanco y negro y en formato Panavisión. El prólogo de la historia es toda una declaración de intenciones, durante estos años Woody vivió una etapa de efervecencia creativa que nos deja anonadados coincidiendo con su relación junto a la actriz Diane Keaton, protagonista de muchas de sus películas de aquella época.

La película trata la historia sarcástica sobre las relaciones sentimantales mantenidas entre la clase intelectualoide neoyorquina. En ‘Manhattan’ se dan cita todas las inquietudes de su autor: la inseguridad, el engaño, la infidelidad, la crítica mordaz a los diletantes con ínfulas de intelectuales...
Allen, por su parte, vuelve a interpretar a su alter ego: ese personaje enteco, desgarbado, pusilánime, hipocondríaco y sarcástico que en esta ocasión lleva el semítico nombre de Isaac Davis, tan desorientado como Alvy Singer en su infructuosa búsqueda de la felicidad. Aunque tiene buen corazón, sus dudas amorosas le hacen ser egoísta. Mary (Diane Keaton), la periodista y amante de Yale, es tan inmadura y engreída como él, aunque no tan cínica. 

Una historia en la que se conoce al detalle la ciudad de Manhattan gracias a la realización a base de largos planos secuencia y un empleo magistral del fuera de campo remarcando la maravilla de película que es. Minicritica realizada por Elena Solís 

Nota: 8,8/10 

- Todos dicen I Love You (1987) 




Todos dicen I Love You es el ejemplo perfecto de la versatilidad de este genio del celuloide. Vale, todos estamos de acuerdo que, aunque siendo un musical, esta podría pasar por cualquiera de sus comedias menores y que no tiene nada de especial. 

Sin embargo, el increíble reparto de actores, la historia, y los personajes que componenen esta comedia musical hacen que esté en el especial, por ser algo diferente y, al fin y al cabo, muy pero que muy divertida. Minicrítica por José Ruiz

Nota: 6,8/10


-Delitos y Faltas (1989) 



Tragicomedia del 89, “Delitos y faltas” es un ejemplo perfecto de obra madura de un autor. De hacer más con menos. Hay comedia, comedia negra en su gran parte, pero ya no hay ese desborde humorístico y surrealista de las primeras obras de Allen. Es un Allen mucho más amargo, como el personaje que él mismo encarna. Y es tragicomedia, o dramedia, o la etiqueta que os venga en gana, porque la historia es negra, es deprimente, es puramente dramática. Sin embargo la afronta con un escepticismo que le hace brillar.

Es, también, el ejemplo perfecto de cómo hacer interesante una historia de lo más sencilla. Mantiene enganchado al espectador sin que llegue a pasar algo, en esencia, potente. Son tan sólo decisiones, no domésticas, pero sí habituales, que marcan el porvenir de los personajes, y de las que se derivan reflexiones realmente potentes. A 'Delitos y faltas' le debemos aquella gran reflexión: “La comedia es tragedia más tiempo”. Poco más de hora y media para filosofar, tan sólo mediante diálogos, sobre las relaciones, o la existencia misma. Cómo no va a ser buena. Minicrítica por Iván Carrascal

Nota: 7'8/10



-Acordes y desacuerdos (1999)
 




- Acordes y desacuerdos nos cuenta la historia de Emmet Ray es un genio del jazz, un guitarrista magistral que vive obsesionado por el legendario Django Reinhardt. Sin embargo, en cuanto baja del escenario, se convierte en un tipo arrogante, zafio, mujeriego y bebedor.

Ni siquiera está considerada como una de las mejores películas del neoyorkino, pero su visionado debería ser obligatorio por varios motivos. El primero de ellos es que la película es un sentido homenaje a Django Reinhardt, uno de los músicos más revolucionarios del pasado siglo y a su estilo de música, el jazz, presente en todas las películas de Woody Allen. Por otro lado, la interpretación de Sean Penn es, como siempre, espectacular. Si eres amante de la música es una película imprescindible. Minicrítica por José Ruiz.

Nota: 7,1/10



- Match Point (2005) 




- Denominada como la mejor película de Allen en los últimos 20 años (a expensas de Midnight in Paris y la recien estrenada Blue Jasmine) no es para menos, ya que es un thriller mayúsculo. La película narra cómo Chris Wilton, un profesor de tenis venido a menos se casa con una chica de familia adinerada y empieza a vivir en la alta sociedad londinense. Sin embargo, todo se complica cuando aparece Chloe (una sensacional Scarlett Johansson), una jóven americana que volverá loco a Chris. 

Grabada con un pulso excelente, Allen sabe manejar la tensión constante a lo largo de todo el film hasta su desenlance final que seguramente te dejará boquiabierto. En esta película deja el realizador deja de lado su lado más cómico y se descubre como un perfecto narrador del más oscuro interior de las personas. Esta, por supuesto, también es imprescindible.
PD: Esta fue la primera película en la que Woody Allen decidió salir de Nueva York. Minicrítica por José Ruiz.

Nota: 8,3/10


- Scoop (2006)




- Considerada como una película inferior a su antecesora Match Point pero que en mi opinión este largometraje le supera con creces a la historia de amor entre el profesor de tenis y la guapa Chloe. Scoop es una historia que te tiene en vilo hasta el último minuto, risas, amor (en pequeñas cantidades) y sobre todo suspense hacen de esta una alocada historia en la que Scarlett Johansson interpreta a una estudiante de periodismo que investiga el caso del hombre de la baraja, un asesino en serie que ha matado a varias prostitutas en tan solo unas semanas. La investigación sobre este caso hará que la protagonista dude de hasta su sombra y se encuentre al enemigo en casa. Minicrítica por Elena Solís.

Nota: 9/10


- Vicky, Cristina Barcelona (2008)





Como todo artista, uno tiene sus obras mayores, sus obras menores y, por supuesto, sus obras malas. En el caso de Woody Allen, estamos ante la que sea posiblemente su peor película o, al menos, la peor en los últimos años. Menuda casualidad que sea justo la que se rodó en España, ¿no?

Vicky Cristina Barcelona trata sobre dos jóvenes americanas que viajan a la ciudad condal para pasar las vacaciones. Allí, ambas se ven envueltas en una relación poco convencional con Juan Antonio (Javier Bardem), un conocido pintor vinculado sentimentalmente a su tempestuosa exmujer María Elena.

He de confesar que un servidor estaba emocionado por una película de Allen con actores españoles y rodada en España pero el resultado es una ¿comedia? bastante desigual que me aburrió bastante. Además, ¿a quién se le ocurrió darle el Oscar a Penelope Cruz? Muy olvidable. Minicrítica por José Ruiz.

Nota: 3,5/10 

- Midnight in Paris (2011) 




- Tras Vicky Cristina Barcelona, Si La Cosa Funciona y Conocerás al hombre de tus sueños todos nos preguntábamos si Woody Allen había perdido parte de su magia tras las cámaras ya que, aunque estos tres filmes no eran horribles (mi preferido es Si La Cosa Funciona), no llegaban a la calidad de anteriores producciones.

Sin embargo, con Midnight In Paris el director neoyorkino firmaba uno de sus mejores trabajos y conseguía un Oscar a mejor guion original más que merecido. En cuanto al argumento, lo mejor es contar lo menos posible, pero la premisa de un escritor frustrado que vaga por las calles de la cuidad parisina es la excusa perfecta para que Allen haga alarde de sus conocimientos y nos trasporte a un mundo de fantasia en el que lo mejor es dejarse llevar. La película es un ejercicio de amor al arte inigualable. ¿Sabéis qué es esta película? En efecto, imprescindible. Minicrítica por José Ruiz.

Nota: 9,3/10


Y aquí acaba nuestro especial dedicado a este genio del humor absurdo, la comedia y el cine en general. Es evidente que nos hemos dejado un montonazo de películas, pero con más de 45 años a sus espaldas y 46 películas en su haber, teníamos que acotar la lista. Esperamos que os haya gustado y dentro de poco tendréis la crítica de Blue Jasmine.



Crítica de Alter Bridge - Fortress

Con un poquito (bastante) de retraso, y dado que el concierto en la sala La Riviera es inminente, me pongo presto a escribir unas pocas líneas sobre uno de los discos de este año que está a punto de acabar. Estamos hablando de Fortress, el nuevo disco de una de las mejores bandas de la actualidad, Alter Bridge.

Para poneros en antecendetes si no conocéis a estos genios del hard rock/metal, Alter Brigde es una banda formada por los miembros de Creed, Mark Tremonti (guitarra), Scot Phillips (batería) y Brian Marshall (bajo) junto al vocalista Myles Kennedy. Formados en 2004 tras la separación de Creed, cuentan ya con tres discos en su haber, One Day Remains, Blackbird y ABIII.

Tras un parón de casi un año, en el que Mark Tremonti se embarcó en un proyecto personal que tuvo como resultado el estimable disco homónimo Tremonti y Miles Kennedy sacó un disco con Slash y realizarón una gira, a principios de este año los de Florida se reunían para empezar a componer y grabar este nuevo Fortress que nos llegaba el 30 de septiembre.



 

Medio año después el grupo nos adelantaba lo que sería el single del disco, este Addicted To Pain, con ese sonido tan característico de la banda pero con un punto extra de potencia. Esto ponía las expectativas por las nubes de nuevo ya que, aunque ABIII no había sido un mal disco, había estado un poco por detrás de los dos anteriores trabajos que rozaban el sobresaliente.

Así pues, cuando el 30 de noviembre pudimos escuchar por primera vez el Fortress del tirón todas las dudas se disiparon. Alter Bridge había logrado un disco a la altura de las expectativas, ofreciendo su sonido tan característico pero con un nuevo toque un poco más agresivo como ya habíamos podido comprobar en el adelante.

Desde su inicio acústico con Cry of Achilles, uno de los mejores cortes del disco, hasta temas llenos de fuerza e intensidad in crescendo como Lover, el disco vertebra toda su potencia en un estilo más duro del que el grupo nos tiene acostumbrados, pero sin perder la belleza y elegancia de la que siempre han hecho alarde.



Llaman la atención temas como Bleed It Dry o The Peace Is Broken, donde el peso de las guitarras lleva toda la canción y a veces creerás que estás escuchando un tema de thrash metal hasta que escuches la omnipresente voz de un Myles Kennedy en estado de gracia.

Sim embargo, si hay que destacar dos temas que sobresalgan por encima de los demás serían Calm The Fire, una canción que va en aumento hasta un climax desatado donde las guitarras, el bajo, la voz y la batería se funden para crear la que posiblemente sea la mejor canción del disco y Fortress que repite la formula que se hizo en el Blackbird, siendo la canción más larga del trabajo que tiene un duelo de solos impresionante.

Un punto y aparte para Water Rising, tema cantado principalmente por Tremonti, con un estilo muy parecido al que presentaba en su disco. Es una grata sopresa ya que es un gran tema y da un toque de originalidad al conjunto.

En resumidas cuentas, estamos ante uno de los discos del año. Posiblemente no sea el mejor de la banda, ya que el listón está muy alto tras el Blackbird (una obra maestra del hard rock contemporáneo) pero podemos afirmar con toda seguridad que es un disco en el que se nota una evolución un poco más dura y que ha estado a la altura de las espectativas.


 

Valoración: 8,5/10
Tema del disco: Calm The Fire 
Puedes saltarte: No hay ningún tema malo pero si hay que saltarse uno... All Ends Well

 Setlist:
1.- Cry Of Achilles
2.- Addicted To Pain
3.- Bleed It Dry
4.- Lover
5.- The Uninvited
6.- Peace Is Broken
7.- Calm The Fire
8.- Water Rising
9.- Farther Than The Sun
10.- Cry A River
11.- All Ends Well
12.- Fortress

Integrantes:
Myles Kennedy: Voces, guitarras.
Mark Tremonti: Guitarras, coros, voz en Waters Rising.
Scott Phillips: Batería.
Brian Marshall: Bajo.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Solo dios perdona - Tarantino con acento danés


El nuevo trabajo del aclamado director Nicolas Winding Refn ha llegado a los cines de nuestro país con ganas de ver con qué nos sorprende esta vez el director de la grandiosa "Drive". La película, en un principio, promete por su logrado reparto en el que vuelve a aparecer como cabeza de cartel su hijo predilecto Ryan Gosling junto a otros actores como Kristin Scott Thomas y Vithaya Pansringarm, entre otros.

Dije que solo en un principio prometía y es que el intento del director por convertirse en el nuevo director del cine sangriento, desagradable y de lucha y destronar al indestructible Quentin Tarantino. No te equivoques Winding, a Quentin no le llegas ni a la altura de los zapatos y por muchas películas buenas que hagas va a servir de poco o nada. Sin embargo, no hay que desprestigiar el trabajo del director porque durante los últimos minutos mejora la película a unos niveles del tamaño de "Drive".

 
La película fue galardonada en la pasada edición del Festival de Cine de Sitges a la mejor fotografía y no es para menos y es que es lo realmente bonito de la película. El trabajo de Larry Smith es fabuloso y proporciona un goce estético verdaderamente inusual tiñendo Bangkok de colores neón que redefinen por completo los escenarios y nos los muestran desde una perspectiva única.

El actor Ryan Gosling interpreta el papel del solitario y poco hablador Julian, un mafioso británico que vive exiliado en Tailandia tras cometer un asesinato años atrás. Él regenta un club de muay-thai que en realidad es la tapadera de una red de contrabando de drogas.

 
La plácida vida como camello se complica cuando su hermano, que lleva el club con él, asesina brutalmente a una joven. A partir de ahí la historia se convertirá en una constante venganza en la que los dos hermanos se verán involucrados. Vithaya Pansringarm será el encargado de atrapar y ajusticiar al hermano de Julian dejándolo en manos del padre de la mujer a la que ha destrozado.

La aparición de la madre en la película también es clave, la actriz Kristin Scott Thomas clama venganza por la muerte de su hijo presionando a Julian para que cumpla su venganza cobrándose la vida del policía justiciero.

 
"Solo dios perdona" ofrece escenas con una altas dosis de violencia, sangre y crueldad mezcladas con una puesta en escena estilizada y orientalizada con elementos típicos de este cine: planos largos, cámara lenta, saltos de eje premeditados y muy pocos diálogos, si Ryan Gosling habla más de 20 minutos, no exagero.

A pesar de lo interesante que pueda parecer todo este planteamiento, lo cierto es que "Solo dios perdona" no consigue atrapar la atención del espectador ni que éste empatice con su protagonista por el estatismo absoluto en el que se encuentra encasillado.

 
La cinta nos deja a medias en cuanto a su contenido y con la sensación de  no haber descubierto nada con la película. Te quedas con ganas de más minutos pero no por buena sino porque te falta saber más de la historia para entenderlo. Todo un desacierto en esta ocasión para el director danés que ya ganó premios en el festival de Cannes con su película "Drive" y del que confiábamos en una nueva obra maestra del cine.

Nota: 5/10








martes, 12 de noviembre de 2013

Crítica de "El camino de vuelta".


El camino de vuelta ("The Way, Way Back") es la enésima comedia romántica adolescente independiente sobre un amor de verano. Bien. Partiendo de esta premisa, y teniendo ésto bien presente, el espectador sólo tiene que acomodarse en su butaca y disfrutar.

Duncan es el hijo de un matrimonio separado que se va a pasar el verano a la casa del nuevo novio de su madre, Trent. Allí se encontrará con una serie de, digámoslo de alguna manera, entrañables personajes e historias.

Como bien espero haber dejado claro al principio, la película no ofrece nada nuevo. El protagonista, Duncan (Liam James), es, una vez más, un adolescente con claros problemas de socialización. Un 'loser'. Un 'wallflower'. Un "tres sobre diez". El marginado, esta vez, vive una aventura veraniega. Es éste uno de los elementos centrales del film: la efimeridad de los romances de verano, ya sean con una chica, con una bicicleta o con un parque acuático.

El otro punto fuerte de la película son sus personajes. Del protagonista, o más bien de su carácter, subyacen los dos pricipales secundarios:

- Trent (Steve Carell), el nuevo novio de la madre de Duncan, es el clásico antagonista. Se identifica desde la primera y crucial secuencia como el enemigo, el malo de la película, prácticamente, el rival a batir. Hace que Steve Carell parezca un absoluto capullo y eso es algo que servidor jamás pensaría que podría pasar.

- Owen (Sam Rockwell), el dueño del parque acuático en el que Duncan pasa casi la totalidad de su verano, es el perfecto contrapunto a su personalidad: si Duncan es el clásico adolescente, tímido e inusualmente maduro para su edad, Owen es el adulto bromista, excéntrico y algo inmaduro.


La película goza de una estructura narrativa clásica introducción-nudo-desenlace en la que el protagonista, asqueado de su entorno (como buen adolescente), encuentra su oasis de felicidad en un parque acuático perlado de unos entrañables personajes cómicos.

Toda la película en general contiene un reparto cómico destacable. Me explico: no desborda humor. No desborda humor porque no deja de contener más elementos dramáticos que cómicos. Pero sí garantiza más de una carcajada, practicamente con cada intervención de un pletórico Sam Rockwell, y sí deja al espectador con una sonrisilla (sobre todo conforme se acerca el desenlace de la historia).

En resumidas cuentas, no estamos ante una obra innovadora, ni nada similar, ni tampoco es que lo pretenda, pero el reparto, el guión, y el buen gusto a la hora de contar una historia sencilla (ésto último puede estar relacionado con que el estudio de la película es el mismo que el de las geniales 'Juno' o 'Pequeña Miss Sunshine') hacen de la misma una película sin complejos y muy disfrutable.



Nota: 6'8/10

viernes, 8 de noviembre de 2013

Críticas exprés Volumen 1: Series

Estamos de celebración y es que ¡estrenamos sección nueva! Algunos de nuestros seguidores nos sugirieron que hay veces que para saber la opinión de una película, disco o serie no les hace falta con leerse todo el texto, con un parrafo aclaratorio les servía y por ello nace "CRÍTICAS EXPRÉS": una sección que puedes leer en menos de lo que te tomas una "relaxing cup of café con leche en la Plaza Mayor".

Esta sección aparecerá cada viernes y contaremos las últimas novedades de la semana en nuestro blog y haremos algunos especiales, como el de esta semana, en la que nos centraremos en un género concreto.

Esta semana comenzamos con las últimas novedades en series americanas y nacionales:

- "Masters of sex"


-Una serie que recuerda mucho a la estética cuidada de series como "Mad Men" o "Boardwalk Empire" pero con una historia nueva: la de un doctor que quiere estudiar el comportamiento de la mujer en las relaciones sexuales. Buena interpretación por parte de los actores y engancha desde el minuto 1.

- ¿Merece la pena verla? Si, voy al día con la serie y me encanta. La serie no defrauda a medida que lanzan nuevos capítulos.

- Nota: 9,5/10


- "Agents of S.H.I.E.L.D"


- Los superhéroes llegan a la pequeña pantalla con esta serie en la que los hombres de S.H.I.E.L.D. son los protagonistas. El primer capítulo muy bueno y te deja con ganas demás, pero poco a poco se va desinflando y perdiendo gracia. Los superhéroes no aparecen demasiado y se quita la gracia que uno esperaba. Te das cuenta de que este tipo de historias solo sirven para el cine, faltan muchos efectos especiales.

- ¿Merece la pena verla? No, solo la veré en el capítulo en el que aparece Thor a mediados de este mes.

- Nota: 3/10

 - "American Horror Story: Coven"


-Esta es una serie que lleva tres temporadas emitiéndose pero cada año se renueva con una historia distinta. Esta vez nos sorprende con la historia de un tipo de brujas que viven en la actualidad y como sobreviven a los excesos y a los problemas que tenemos la gente cotidiana hoy en día. Jessica Lange sublime. La historia tiene mucha garra y los creadores de esta serie tienen una cabeza muy imaginativa para invertarse cosas como estas. Punto negativo para las cagonas de miedo es que esta serie es la que más miedo y asco me da a nivel personal por la cantidad de sangre que hay.

- ¿Merece la pena verla? Si, me gustan estas series que se renuevan cada año, hace ver la capacidad interpretativa de sus actores con cada historia.

- Nota: 7/10


- "The Crazy ones"


-"The Crazy Ones" supone el regreso de Robin Williams al mundo de la televisión. Más que un regreso parece que no se ha ido nunca porque el papel que hace es el mismo que en sus otras películas desde "El Club de los Poetas Muertos" salvo con unas canas de más. La historia es una copia calcada de "Mad Men" pero con publicistas en la actualidad y la temática sexual la sustituyen por bromas y risas que apenas hacen gracia. Los actores aparecen en otras series y parecen que hacen el mismo papel, alguno de ellos viene de "Mad Men" así que poco cambio ha tenido. Sarah Michelle Gellar sigue siendo "Buffy Cazavampiros" y otros personajes procedentes de "Gossip Girl" siguen siendo igual de chirriantes.

- ¿Merece la pena verla? No, no y no.

- Nota: 2/10


 - "El tiempo entre costuras"


-Sorprendente la historia de esta serie y mucho más sorprende que la serie sea de origen española. Muy bien filmada íntegramente en Marruecos. La historia engancha y es fiel al libro. Los personajes muy bien interpretados sobre todo Adriana Ugarte demuestra lo buena actriz que es. Pido más apariciones del gran Raúl Arévalo.

-¿Merece la pena verla? Si

-Nota: 8/10


- "Hello Ladies"


- Probablemente esta sea la serie que esperaba con más ganas. Una nueva creación de la casa "HBO" en la que cada vez apuesta por más series de comedias como "Girls". En este caso la historia es la de un completo "pagafantas" que se desvive por las mujeres y por conseguir el polvo de una noche. Momentos cómicos y de mucha risa. El actor recuerda mucho al personaje Sheldon Cooper de "The Big Bang Theory".

-¿Merece la pena volver a verla? Si, ya me he visto cuatro capítulos en un solo día.

- Nota: 9/10

Iván Ferreiro: "Quien te decía que te ibas a hacer rico con la música te mentía"



Iván Ferreiro regresa tras sus "Confesiones de un artista de mierda" con un nuevo álbum, en forma de "road-albúm" donde cuentan todas las historias que se le ocurrieron en estos dos años en el que ha vivido un constante viaje con el disco "Val Miñor-Madrid: Historia y cronología del mundo". 14 temas con las que el gallego muestra un punto más optimista a lo que nos tiene acostumbrados (si quieres leer nuestra crítica del disco aquí puedes leerla). Hablamos con él de su nuevo disco, de su vida y de este nuevo mundo que ha creado. 

     - Para los que todavía no lo han escuchado ¿qué nos vamos a encontrar en este nuevo disco?

  - Iván: ¡Qué difícil tía! Trata un poco de las cosas que nos han pasado en los últimos dos-tres años pero por otra parte espero que no trate de eso. Me gustaría que la gente entendiera el disco a su manera. Es curioso porque a la vez que vamos haciendo más entrevistas nos damos cuenta de que hay un momento en el que el disco es nuestro y habla todo el rato de nosotros pero luego llega un momento en el que la gente lo escucha y cuando hablas del disco te das cuenta de que habla de otras movidas. Intento escribir canciones para que no signifiquen lo que yo pienso, sino que diga más cosas. Llega un momento cuando hablo de las canciones con los demás en el que no sé de qué hablan mis propios temas. Una vez que saqué a la luz el disco dejó de ser nuestro para ser de todos. Ahora llega el momento en el que tocamos las canciones en los conciertos, donde tomamos otra posición con las canciones y creo que los temas que aguantan bien en los conciertos son aquellas a las que nos ponemos en otra posición para mirarlas.

- ¿Qué ha pasado en estos tres años para que hagáis este nuevo disco?

  - Iván: Veníamos de hacer muchos conciertos, sacamos “Confesiones de un artista de mierda” y fue un disco en el que no teníamos que hacer nada, cuando lo pusimos en marcha lo que promovimos fue el formato pequeño. Estuvimos casi dos años de gira, era como un viaje muy largo íbamos de un lado para otro donde escribíamos y lo sentíamos como un viaje. Nos molaba la idea de juntar todos los viajes geográficos porque aunque parece que Val Miñor-Madrid es el punto que va entre esas dos ciudades, en verdad son las dos bases de operaciones que hay, el resto del tiempo estamos en los demás sitios.
  - Amaro: Es una especie de “road-album”. Es un disco que está grabado pero está siempre en movimiento.


- ¿Por qué habéis decidido escoger títulos tan conocidos? ¿Es porque os sentís consumidores de series y películas?

  - Iván: No, no creo que seamos frikis. La televisión y el cine existen como entretenimiento desde hace mucho tiempo. Lo pensamos como una manera de que el título no fuera relevante. Muchas veces el título es el último verso que le pones a la canción y nos dimos cuenta de que al titularlo pones nombre a una canción pero otras veces poniéndole un título le estás recolocando. Los títulos de las series servían para usar algo que la gente conoce para aplicárselo a la canción que es algo que la gente no conoce, el que se titule así no quiere decir que el tema trate de eso. Creo que si queríamos cantar nuestras cosas debíamos darles títulos que la gente conociese, que supiera un poco por donde vamos pero que acabara encaminándose en otra dirección. Siempre estamos jugando con hacer una cosa para poder engañar en la siguiente y divertirnos un poco a la hora de envolver las cosas y enseñárselas a los demás.

- ¿Cómo ha sido la aceptación del disco?

  - Iván: Muy bien, estamos encantados. Los discos se venden muy bien. Hay muchos comentarios en las redes sociales y siempre son todas positivas.

- Imagino que no solo habrá criticas buenas ¿os afectan las críticas?

  Iván: Bueno, hay de todo.
  - Amaro: Se trata de no estar muy arriba cuando te digan elogios ni tampoco derrumbarte cuando te critiquen, hay que estar en un término medio pero parece que por ahora la gente está contenta.


- ¿Qué nos podéis contar de la estética del disco? Está muy bien hecha…

  - Iván: Creo que nos pedía a todos las cosas, empezamos a componer el disco, se nos ocurrió el título, luego nos llamaba el hacer una enciclopedia que, a su vez, nos tiró el hacer un juego de mesa. De alguna manera la caja, el título, todo lo que viene dentro es una invitación a que sepas lo que hay en el disco o el tono con el que aparece. Queremos que este disco sea como jugar al “Monopoly”.
  - Amaro: Siempre nos ha gustado cuidar los discos que hacemos, queremos darle a nuestro público algo por lo que merezca la pena gastarse el dinero en esta época en la que tan pocos discos se venden. Creemos que está muy bien cuidar esa parte. Hemos hecho algo precioso, que se sale de la norma, porque la gente no suele cuidar esas cosas y yo creo que es importante para que la gente compre más. Es nuestra obligación presentarlo de esta manera.
  - Iván: Creo que todavía hay un culto al objeto y que todavía hay gente que quiere disfrutar de eso. A nosotros realmente si existe eso, queremos cuidarlo como hemos hecho en todos nuestros discos anteriores.

- Habláis de que hay un juego de mesa en el disco ¿Consideráis que la vida es como un juego?

  - Amaro: Si, se disfruta más de ella si lo juegas.

- Ahora que ha salido el secuestro en México del grupo “Delorean” ¿no os da miedo el salir al extranjero y que os pase lo mismo o algo parecido?

  - Amaro: Por supuesto que pensamos en ello y nos da un poco de respeto pero no nos va a paralizar para nada.
  - Iván: La verdad es que vimos la noticia nos dio mucho miedo y les mandamos un saludo muy fuerte porque seguro que lo pasaron francamente mal. Son cosas que pasan y los que vamos detrás aprenderemos de esta experiencia porque estaremos más preparados de lo que estuvieron ellos. Lo único que me queda es darles las gracias a ellos por contarnos como es la movida para saber dónde tener cuidado. 


- Se cumplen 10 años de tu carrera en solitario ¿Qué balance haces de estos 10 años?

  - Iván: Siempre que se cumple 10 años de algo me parece demasiado pronto, es como si hubiera sido ayer. Tengo un buen balance, lo hemos pasado muy bien esta última década, hemos hecho de todo, nos han pasado mil movidas, cosas buenas y cosas malas. Tenemos una vida por lo menos.

- ¿Cómo recuerdas el momento en el que decidisteis terminar con “Los Piratas”?

  - Iván: Fue un momento bastante difícil, muy malo para todos. Después llegaron lluvias suaves y las cosas mejoraron. Supongo que todos los finales tienen un punto terrible. Con el tiempo me he dado cuenta de que fue en el momento perfecto para hacerlo y lo hicimos lo mejor que pudimos.

Y ahora que has tocado los dos palos ¿Qué prefieres tocar en grupo o en solitario?

  - Iván: En solitario porque no hay color. Fue muy triste el final de “Los Piratas” pero también fue muy alegre ver la vida sin ellos. No es que tuvieran nada de malo pero supongo que la forma de trabajar en una banda es para unos años. Yo no podría volver a esa dinámica, no lo soportaría. No es una cuestión de antipatías, sino que yo ahora me lo tengo muy bien montado, sé adonde me dirijo y la gente trabaja a mi ritmo. Soy una persona bastante impaciente y no podría estar esperando la decisión de cuatro personas para escribir una canción. No es que no crea en el buen hacer de los demás, sino que precisamente yo hago lo mío, puedo hacerlo a mi manera. Además con mi hermano trabajo muy bien y no tenemos por qué discutir.

 
- ¿Cómo lleváis eso de trabajar en familia? ¿No hay más riñas?

  - Amaro: Lo llevamos con mucha naturalidad.
  - Iván: Lo llevamos muy bien. Nosotros apenas discutimos.
   
- ¿Qué opinión tenéis de los festivales?

  - Amaro: Son muy divertidos y ves muchos amigos. Pero tiene algo que no nos gusta y es que recortan de nuestro tiempo con el que solo podemos tocar una hora o menos.
  - Iván: No estoy ni a favor ni en contra. Hay tantos festivales como formas de ser. Hay festivales pequeños que tienen unos promotores y una historia que nos gusta mucho, otros son más masivos y ni te enteras de con quien estás trabajando. A nosotros nos gusta tocar en festivales, nos gusta tocar. Es cierto que si en un año tuviera que elegir entre gira por salas o festivales, tengo claro que elegiría por locales. Es una cosa de desarrollo del show, no es lo mismo tener una hora que tener dos horas de discurso donde puedes dinamizar tu show de otra manera y aunque sean solo 500 personas vienen a verte a ti. Lo ideal para mi es lo que hacemos nosotros ahora, en invierno por salas y en verano en festivales, así me chifla, me parece el complemento perfecto para el año. 


- Este fin de semana tocáis en el festival Intro Music ¿Qué tiene de diferente este festival frente a otros?

  - Iván: Ya es nuestra segunda vez en este festival, la verdad es que deja muy buen sabor de boca porque lo hacemos por nuestro amigo Dani Martínez que lleva a todos sus colegas humoristas. En la edición pasada lo pasamos bárbaro porque al estar Dani detrás se convierte en un festival con mucha vidilla. Es un festival que hace con sus amigos, él lleva a los grupos que conoce y a sus amigos humoristas. A la vez nosotros somos amigos de las otras bandas que actúan y al final acabamos riéndonos todo el rato.


- Los festivales con el tema de la crisis están en alza pero en los últimos años la gente se queja de que hay una repetición de grupos constante ¿Debe priorizar la repetición de grupos o se debe de apostar por nuevas bandas?

  - Iván: Es mucho más simple que todo eso, al final los que montan festivales lo que les interesa es vender entradas. Todos los festivales intentan cambiar pero necesitan una serie de grupos que les vendan las entradas porque estamos en un país que no le va bien a nadie. Nosotros nos damos cuenta de que llegamos a los festivales y somos los mismos, lo hablamos entre los grupos. El promotor sabe que ciertas combinaciones de grupos funcionan y por eso hay festivales repetitivos. El problema es que tal y como están las cosas en la cultura para un promotor el llevar un festival lleva mucho dinero y se quedan con un margen mucho más reducido en sus beneficios. Por eso como no elijan bien los grupos y se queden vendiendo menos entradas de las esperadas pierden un montón de dinero y ese festival peligra para el año siguiente. 

 
- Resulta curioso que muchos fans se contradicen al decir que un festival es repetitivo pero luego son los que acuden…

  - Amaro: Hay festivales que vamos y siempre hay grupos nuevos, aún se respeta eso. Quizás no serán cabezas de cartel pero dentro de los festivales siempre se ven nuevas propuestas. 
  - Iván: Lo que yo creo es que los promotores son unos campeones, nosotros vemos como tienen que montarlo y es un cristo. Yo veo a estos tíos, a Javi de “Sonorama” que en el propio festival ya está pensando en el del año siguiente. Es muy complicado, cuantos más grupos, más posibilidad de palmar. Conozco festivales que sacan lo justito para el año que viene y lo hacen por ilusión y por amor al arte. He visto festivales que han apostado por grupos nuevos y la gente no lo ha apoyado.

- Además un festival ahora no cuesta lo mismo que hace cinco años por lo que el beneficio es mínimo…

  - Amaro: En el mundo de la música, nadie se está haciendo rico en este país. 
  - Iván: Esto es una forma que tengo yo de verlo. En el mundo de la música no hay ningún iluminado. Quien te decía que te ibas a hacer rico con la música te mentía. Dani hace el festival porque le mola, el ya venía a festivales y le gustaban mucho los grupos, no sé cuáles son los números que hace pero sé que es un esfuerzo por su parte. No son tan amplios los márgenes de beneficio como la gente cree. Entre ganar dinero y perderlo hay una línea muy fina. 
- ¿Os animaríais vosotros a hacer un festival?

   - Iván: No tengo economía para sostenerlo, me aprovecharía de mis amigos y creo que eso está mal.


- ¿Cuáles son vuestros próximos conciertos?

  - Iván: En 2013 haremos una gira de conciertos por toda España y ya en 2014 creo que viajaremos a México, empieza a haber proyectos y cositas.

- Con una carrera tan dilatada como la tuya ¿Hay mucha diferencia de cómo vivías económicamente  antes cuando formabas parte de “Los piratas” que ahora en solitario?

    - Iván: Yo tengo una metáfora y es que cuanto más dinero ganaba la industria menos di nero ganaba yo. “Los Piratas” tardamos mucho tiempo en ganar dinero, no conseguíamos mucho beneficio pero podíamos grabar en Oxford, Francia. Teníamos hasta un mes de grabación. Si el disco no vendía podíamos sacar otro, eso era lo bueno que tenía la industria de esa época. A mi me coincidió que a medida que la industria iba cayendo mi carrera iba hacia arriba. Al final tengo el mismo dinero que antes pero tengo trabajo. Ahora respecto a antes hay menos cosas seguras pero también hay menos ataduras, antes tenías que pasar por unos dogmas de fe para que se pudiera grabar un disco. En el caso de “Los Piratas” no pasaba eso pero pasaban otras cosas y nadie las tuvo en cuenta. Antes nadie veía la forma en la que un grupo conseguía el éxito. Hay cosas que son mejores ahora, tienes un feedback ahora que a “Los Piratas” nos hubiera venido muy bien porque nosotros no sabíamos quién nos escuchaba, a nivel moral nos hubiera servido como un impulso. Eso es una de las cosas que valoro de lo que hay ahora.

- Entonces tu balance global sería positivo…

   - Iván: Sí, pero si ahora “Los Piratas” saliéramos sería imposible, no podríamos estar como antes grabando un mes haciendo lo que quisiéramos. Eso ahora es carísimo y no hay ningún grupo que pueda permitirlo. Los presupuestos de “Los Piratas” eran mucho mayores que los que tengo en solitario. Realmente, ahora hago discos de una manera, tengo un montón de experiencia y aprendizaje porque tuve una beca maravillosa. Me llevé dinero al bolsillo de alguna manera  porque aprendí un montón y conocí muchísima gente.


- ¿Cómo llevas que en la radio sigan sonando tus éxitos de “Los Piratas”?
  
         - Iván: Eso siempre ha pasado, cuando “Los Piratas” sacábamos nuevo disco siempre ponían el CD anterior. Todos habláis de “Los Piratas” como si fuera la ostia pero en esa época parecía que no existía hasta el día que nos disolvimos. Siempre dicen que somos míticos pero creo que viví pocas cosas míticas en esos años. Todas las cosas míticas que viví fueron de forma privada y personalmente. Entiendo lo que tuvimos en “Los Piratas” y que fueron unos años maravillosos, tuvimos muchos conciertos pero no eran masas de gente las que venían a vernos, se habla como si hubiéramos sido la gran banda y no lo fuimos. Teníamos fans pero no pasaban tantas cosas como la gente cree. 

      Texto: Elena Solís y José Ruíz
      Fotos: José Ruíz